
Si hay algo claro antes de que arranque el Festival Estéreo Picnic, es que la fiesta comienza mucho antes de pisar el parque. Y este año esa previa tiene nombre propio: La Smirnoff House, un espacio cultural pensado para quienes entienden que el mejor plan es el que se vive sin filtros.
Ubicada en Quinta Camacho (Cra. 10A #70-24), la casa abre sus puertas desde el 12 de febrero hasta el 20 de marzo, de martes a sábado entre las 6:00 p. m. y la medianoche. Más que una activación, es una experiencia inmersiva donde la autenticidad es protagonista y donde aquello que alguna vez dio pena ahora se celebra como identidad.
Crear contenido sí tiene premio
La dinámica es tan simple como poderosa: cada sala está diseñada para que los asistentes graben, intervengan, experimenten y compartan contenido. Cada interacción suma Cringe Coins, una moneda simbólica que luego puede convertirse en entradas al Festival Estéreo Picnic, pases VIP para los tres días, merch exclusiva e incluso beneficios para futuras ediciones.
Aquí no gana el más perfecto, sino el más auténtico.
Espacios para soltar el miedo
La casa está dividida en habitaciones temáticas que invitan a explorar distintas formas de expresión. Desde cuartos donde la moda, el cosplay y la estética Y2K se transforman en momentos virales, hasta espacios de confesión, arte libre y conversaciones sin censura en formato podcast. Todo está pensado para que la creatividad fluya y el juicio quede en la puerta.
Además, la programación incluye DJs invitados y colaboraciones especiales que convierten cada noche en un plan distinto.
¿Por qué recomendamos ir?
Porque no es solo una antesala del festival: es un lugar para conectar, crear y atreverse. La Smirnoff House logra algo que pocas experiencias consiguen: convertir la vulnerabilidad en celebración y el “cringe” en un acto de libertad compartida.
Si vas al FEP —o incluso si todavía no tienes entrada— este plan puede ser tu mejor movimiento previo. Aquí el pre no es calentamiento: es el escenario principal.