
Del 21 de abril al 4 de mayo, Bogotá será nuevamente el epicentro de la industria editorial y la cultura con la edición número 38 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo). Bajo el lema “Escucharnos es leernos”, la Feria propone una reflexión sobre la lectura como acto de encuentro, diálogo y construcción colectiva.
Organizada por la Cámara Colombiana del Libro y Corferias, la FILBo 2026 se desarrollará durante 14 días con una programación amplia dirigida a todos los públicos. Este año, el País Invitado de Honor será India, una nación multicultural reconocida por su milenaria tradición literaria, la diversidad de lenguas, religiones y cosmovisiones que nutren su producción cultural.
Una feria para hacer una pausa
En un contexto marcado por la inmediatez y el ruido cotidiano, la FILBo propone la escucha y el silencio como ejes curatoriales. “Escucharnos es leernos” plantea que la lectura no es un acto solitario, sino un ejercicio profundo de empatía y entendimiento.
Adriana Ángel Forero, directora de la Feria, señala que esta edición busca consolidarse como un espacio para detenerse, reconocerse en la palabra del otro y fortalecer el diálogo entre autores, lectores y todos los actores de la cadena del libro. La apuesta es clara: convertir la Feria en un escenario donde las historias individuales se transformen en experiencias compartidas.
Invitados internacionales y nacionales
La FILBo 2026 contará con una destacada nómina de invitados internacionales. Entre ellos se encuentran el escritor argentino Patricio Pron, ganador del Premio Alfaguara 2019; el filósofo británico John Sellars; la escritora rusa Anna Starobinets, reconocida como “La Reina del Terror”; la mexicana Dhalia de la Cerda; el diseñador Gonzalo García Barcha y la española Ana Alcolea, referente en literatura infantil y juvenil.
En el ámbito nacional se destacan voces como las poetas Mary Grueso y Andrea Cote, así como el periodista y novelista Felipe Restrepo Pombo y el ilustrador Raeioul (Raúl Orozco). La diversidad de perfiles confirma el carácter plural de la programación.
Conmemoraciones literarias
La Feria también será escenario de importantes efemérides. Se celebrará el centenario de publicación de Suenan timbres, obra vanguardista de Luis Vidales, así como los 50 años del fallecimiento de Gonzalo Arango y León de Greiff. Además, se rendirá homenaje a la escritora Rocío Vélez de Piedrahíta por el centenario de su nacimiento.
Estos espacios no solo celebran la memoria literaria del país, sino que permiten dialogar con las nuevas generaciones sobre la evolución de la escritura y el pensamiento en Colombia.
India: una cultura por descubrir
La presencia de India como País Invitado de Honor marcará uno de los grandes atractivos de esta edición. Sus 23 pabellones distribuidos en más de 60.000 metros cuadrados ofrecerán una experiencia que integrará literatura, filosofía, espiritualidad, gastronomía y arte.
Desde la embajada de India en Colombia destacaron que la FILBo es una de las plataformas literarias más dinámicas de América Latina, y que su participación fortalecerá los lazos culturales entre ambos países.
Epicentro de negocios editoriales en Latinoamérica
Más allá de la programación cultural, la FILBo se consolida cada año como un polo estratégico para la industria editorial. El Salón Internacional de Negocios, que se realizará los días 27 y 28 de abril, reunirá a profesionales de distintos países para la compra y venta de derechos.
En la edición anterior se concretaron 1.275 citas de negocios con una expectativa cercana a los cinco millones de dólares, cifras que evidencian la relevancia económica de la Feria. A esto se suman las Jornadas Profesionales y el Fellowship Program, que promueven el intercambio internacional y el fortalecimiento del ecosistema del libro.
Una feria para todos
Con encuentros especializados para editores, ilustradores, traductores, bibliotecarios y libreros, así como actividades para niños, jóvenes y adultos, la FILBo 2026 reafirma su lugar como el evento cultural más importante de Colombia en el primer semestre del año.
En esta edición, la invitación es clara: al leer escuchamos la voz del otro. En ese silencio compartido, la palabra se convierte en puente y la literatura en un espacio común donde la sociedad puede dialogar, cuestionarse y transformarse.