En el marco del Día Internacional del Teatro, Casa E Borrero presenta el estreno nacional de ¿Quién ama a MarthaLara?, uno de los montajes más esperados de la temporada teatral en la capital.

La obra, escrita por Ernesto Benjumea y dirigida por Johan Velandia, plantea una pregunta provocadora: ¿qué estamos dispuestos a hacer por una herencia? A partir de esta premisa, el montaje se convierte en una mirada crítica y ácida sobre las relaciones familiares, el interés y las contradicciones humanas.

Sobre el escenario, un elenco destacado conformado por Marcela Benjumea, el propio Ernesto Benjumea, Cony Camelo y Jenni Lara da vida a una historia en la que el afecto parece tener un precio: la herencia de MarthaLara.

En esta comedia ácida, el amor filial se transforma en una disputa cargada de tensiones, donde emergen verdades incómodas, gestos exagerados y estrategias de manipulación. La obra expone, con humor y crudeza, cómo los vínculos familiares pueden verse atravesados por intereses personales, generando situaciones tan absurdas como reconocibles.

El montaje propone una experiencia en la que el espectador se enfrenta a un espejo de la condición humana. A través de situaciones cotidianas llevadas al extremo, se evidencia la torpeza, el egoísmo y las contradicciones que pueden surgir incluso en los lazos más cercanos. En ese contraste, la comedia se convierte en el vehículo para reflexionar sobre el verdadero significado del amor.

“Tal vez, ante la dificultad de encontrarle sentido a la muerte, lo único que sobreviva sea el sentido del humor”, señala Ernesto Benjumea sobre la esencia de la obra, que también invita a pensar en las múltiples formas de amar y en cómo este sentimiento, lejos de ser ideal, está atravesado por la imperfección humana.

Con una duración aproximada de 90 minutos y funciones en la Sala Arlequín, la obra se presenta como una de las apuestas teatrales más llamativas del momento, combinando humor, crítica social y actuaciones de alto nivel.

“¿Quién ama a MarthaLara?” se consolida así como una propuesta que no solo busca entretener, sino también provocar reflexión, demostrando que el teatro sigue siendo un espacio vigente para cuestionar, reír y reconocernos en nuestras propias historias.